Casa J. Somoza

9 de Julio 728, Quilmes, Provincia de Buenos Aires, Argentina

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Ficha técnica

Obra:

Arquitecto/a

Año Proyecto: 

Tipología:

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Concurso: 

Casa J. Somoza

ONDA Arqs. Asencio Miguel, Garat Jorge, Gigli Lorenzo, Iglesia Rafael

1960

Vivienda Individual

Asoc. Carlos Fracchia

Quilmes

Bernal

II

Memoria

El cliente, una familia media argentina, fue un matrimonio joven con dos hijos pequeños. El, profesional universitario; ella, dedicada a la docencia.
Sus necesidades configuraban un programa simple: dos dormitorios, sala de estar-comedor, un pequeño escritorio, lavadero, pieza de servicio y garage.
Como la casa se construyó con un crédito del Instituto Nacional de Previsión Social, el proyecto debió ajustarse a un presupuesto limitado. La posterior evolución económica favorable del cliente introdujo modificaciones al proyecto original en el que no se habían previsto ciertas instalaciones complementarias, especialmente el sistema de calefacción central.
La casa fue proyectada teniendo en cuenta que el comitente quería conservar el mobiliario que ya poseía; sin embargo, el cambio de las condiciones económicas ya citado permitió una renovación parcial sobre diseño de ONDA, con lo que se logró una mayor unidad con la propuesta arquitectónica. Si bien el gusto del propietario estaba ligado a tendencias tradicionales, esta circunstancia no impidió que su perspicacia apoyara una arquitectura que se alejaba de las formas habituales.
El sitio y el terreno
El lugar repite las características sin matices de una zona-dormitorio sub-urbana, de viviendas individuales. Sólo el desnivel del terreno, dos metros a pique sobre la calle, dan a la cuadra un aspecto distinto. El terreno es estrecho, 10 X 30 m, con algunos árboles que fueron respetados y aprovechados. La casa vecina, mirando al lote y hacia la derecha, deja un espacio libre luego de la línea de edificación, espacio que, como se explica más adelante, trató de aprovecharse en la composición total. El otro costado lo ocupa un terreno baldío con algunos árboles.
El partido
Por pedido del propietario la casa debía desarrollarse en una única planta, evitando los desniveles y las escaleras internas. El partido asumido respetó estas condiciones, aunque admitiendo una escalera de entrada para salvar el desnivel vereda-terreno.
La zona dormitorios se albergó en un ala longitudinal, recostada sobre la medianera sudoeste y extendida hacia el fondo y abierta hacia la orientación nordeste. Esta misma ala se prolonga hacia adelante en los locales de servicio: office, cocina, lavadero; sobre la calle, la habitación de servicio se apoya sobre el garage.
La zona estar-comedor atraviesa perpendicularmente al terreno y está doblemente abierta: sobre un patio con el que limita junto con los dormitorios y hacia una terraza que da sobre el frente, terraza a manera de balcón por el desnivel que la separa de la vereda y lugar de entrada al que se accede por la escalera exterior.
Descripción morfológica
El esquema de la vivienda fue materializado dentro de una volumetría fuerte cuyas partes individuales se integran en una forma total maciza, de robustez exagerada en el volumen que avanza basta la línea municipal. Este se acentúa por el retiro de la casa adyacente. La pared medianera se prolonga con la misma terminación de ladrillo a la vista, completando al volumen y evitando su descomposición en planos trabajados con materiales distintos.
El hormigón y la mampostería son expuestos en el exterior con sus colores y sus accidentes naturales. La aspereza de sus superficies disminuye en el interior donde se contraponen con las maderas del mobiliario y los planos revocados con terminaciones lisas. La aparición del blanco ofrece un nuevo punto de referencia y contraste.
La zona de estar se exterioriza como la parte más perforada; sus aberturas acentúan, por la dimensión y disposición de los pilares, su sentido transversal al terreno encauzando las visuales y marcando su doble orientación. Esta misma profundidad de los pilares cierra las vistas exteriores desde determinados puntos de observación, creando, desde adentro y mirando transversalmente, una imagen más encerrada del mismo espacio.
En partes, el techo de hormigón se pliega en faldones y en el estar-comedor se obtiene un efecto de ahuecamiento. Los desniveles e inclinaciones del techo insinúan lugares sin limitar rincones. Por otra parte, la zona de comer y el estar se diferencian por un desnivel en el suelo y por acción del cuerpo de la chimenea, que actúa como un volumen suelto.
Sobre el pasillo y en la sala de estar, la luz natural, penetrando por vidrios transparentes o de color oro, desfonda los cielorrasos y tiñe los muros blanqueados del pasillo durante la mañana, y los del estar durante el atardecer.
Si bien la casa para el señor Somoza no representó una solución innovadora dentro del tipo de vivienda a la cual pertenece, su tratamiento formal la separa de los proyectos convencionales. La casa no se adhiere a una estética revolucionaria: buscó una impostación realista a partir de las condiciones y de las necesidades del propietario, tanto en los aspectos económicos como en los estéticos. Así su arquitectura trató de estimular una evolución natural, evitando ser duramente polémica o estólidamente conformista.

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